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miércoles, 21 de septiembre de 2011

domingo, 1 de mayo de 2011

It Might As Well Be Spring


Detenerse a oler las flores de las robinias y los pitosporos.
A contemplar las escenas imposibles que las nubes pintan en el cielo.
A disfrutar de los encuentros fortuitos y de las gotas de lluvia.
A escuchar el jazz de Cifu, el maullido del pavo real y las canciones del Hexágono.
A seguir el vuelo de las golondrinas.
A conversar con los amigos.
A sacar una foto.
A ver el atardecer.

It Might As Well Be Spring

sábado, 12 de marzo de 2011

domingo, 16 de enero de 2011

16 de Enero.

Ha sido una semana larga, de encuentros y reencuentros, de tiempo en los trenes... una semana para probar nuevos sabores y recordar el gusto de los ya conocidos, para recuperar confianzas y establecer nuevos lazos, para pensar y planificar el futuro, para conocerme un poquito más...

Una buena semana.

viernes, 31 de diciembre de 2010

viernes, 24 de diciembre de 2010

lunes, 1 de junio de 2009

Clocks - Coldplay & Buena Vista Social Club

Muchas gracias Eina. Eres de lo mejor.
Miles de besos.



The lights go out and I can't be saved
Tides that I tried to swim against
Have brought me down upon my knees
Oh I beg, I beg and I plead
Singing
Come out of the things unsaid
Shoot an apple off my head
And a trouble that can't be named
A tiger's waiting to be tamed
Singing
You are
You are
Confusion that never stops
The closing walls and the ticking clocks
Gonna come back and take you home
I could not stop, that you now know
Singing come out upon my seas
Cursed missed opportunities
Am I a part of the cure
Or am I part of the disease
Singing
You are, you are
You are, you are
You are, you are
You are, you are
And nothing else compares
And nothing else compares
And nothing else compares
And nothing else compares
You are, you are
Home, home where I wanted to go
Home, home where I wanted to go
Home, home where I wanted to go (You are)
Home, home where I wanted to go (You are)

domingo, 29 de marzo de 2009

Johanna.



Well Jo'anna she runs a country
She runs in Durban and the Transvaal
She makes a few of her people happy, oh
She don't care about the rest at all
She's got a system they call apartheid
It keeps a brother in a subjection
But maybe pressure can make Jo'anna see
How everybody could a live as one

[chorus:]
Gimme hope, Jo'anna
Hope, Jo'anna
Gimme hope, Jo'anna
'Fore the morning come
Gimme hope, Jo'anna
Hope, Jo'anna
Hope before the morning come

I hear she make all the golden money
To buy new weapons, any shape of guns
While every mother in black Soweto fears
The killing of another son
Sneakin' across all the neighbours' borders
Now and again having little fun
She doesn't care if the fun and games she play
Is dang'rous to ev'ryone

[chorus]

She's got supporters in high up places
Who turn their heads to the city sun
Jo'anna give them the fancy money
Oh to tempt anyone who'd come
She even knows how to swing opinion
In every magazine and the journals
For every bad move that this Jo'anna makes
They got a good explanation

[chorus]

Even the preacher who works for Jesus
The Archbishop who's a peaceful man
Together say that the freedom fighters
Will overcome the very strong
I wanna know if you're blind Jo'anna
If you wanna hear the sound of drums
Can't you see that the tide is turning
Oh don't make me wait till the morning come

[chorus]

viernes, 6 de marzo de 2009

domingo, 14 de diciembre de 2008

La Dama de Shalott (The Lady of Shalott)


I
A ambos lados del río se despliegan
sembrados de cebada y de centeno
que visten la meseta y el cielo tocan;
y corre junto al campo la calzada
que va hasta Camelot la de las torres;
y va la gente en idas y venidas,
donde los lirios crecen contemplando,
en torno de la isla de allí abajo,
la isla de Shalott.

El sauce palidece, tiembla el álamo,
cae en sombras la brisa, y se estremece
en esa ola que corre sin cesar
a orillas de la isla por el río
que fluye descendiendo a Camelot.
Cuatro muros y cuatro torres grises
dominan un lugar lleno de flores,
y en la isla silenciosa vive oculta
la Dama de Shalott.

Junto al margen velado por los sauces
deslízanse tiradas las gabarras
por morosos caballos. Sin saludos,
pasa como volando la falúa,
con su vela de seda a Camelot:
mas, ¿ quién la ha visto hacer un ademán
o la ha visto asomada a la ventana?
¿O es que es conocida en todo el reino,
la Dama de Shalott?

Sólo al amanecer, los segadores
que siegan las espigas de cebada
escuchan la canción que trae el eco
del río que serpea, transparente,
y que va a Camelot la de las torres.
Y con la luna, el segador cansado,
que apila las gavillas en la tierra,
susurra al escucharla: «Ésa es el hada,
la Dama de Shalott».


II

Allí está ella, que teje noche y día
una mágica tela de colores.
Ha escuchado un susurro que le anuncia
que alguna horrible maldición le aguarda
si mira en dirección a Camelot.
No sabe qué será el encantamiento,
y así sigue tejiendo sin parar,
y ya sólo de eso se preocupa
la Dama de Shalott.

Y moviéndose en un límpido espejo
que está delante de ella todo el año,
se aparecen del mundo las tinieblas.
Allí ve la cercana carretera
que abajo serpea hasta Camelot:
allí gira del río el remolino,
y allí los más cerriles aldeanos
y las capas encarnadas de las mozas
pasan junto a Shalott.

A veces, un tropel de damiselas,
un abad tendido en almohadones,
un zagal con el pelo ensortijado,
o un paje con vestido carmesí
van hacia Camelot la de las torres.
Y alguna vez, en el azul espejo,
cabalgan dos a dos los caballeros:
no tiene caballero que la sirva
la Dama de Shalott.

Pero aún ella goza cuando teje
las mágicas visiones del espejo:
a menudo en las noches silenciosas
un funeral con velas y penachos
con su música iba a Camelot;
o cuando estaba la luna en el cielo
venían dos amantes ya casados.
«Harta estoy de tinieblas», se decía
la Dama de Shalott.


III

A un tiro de flecha de su alero
cabalgaba él en medio de las mieses:
venía el sol brillando entre las hojas,
llameando en las broncíneas grebas
del audaz y valiente Lanzarote.
Un cruzado por siempre de rodillas
ante una dama fulgía en su escudo
por los remotos campos amarillos
cercanos a Shalott.

Lucía libre la enjoyada brida
como un ramal de estrellas que se ve
prendido de la áurea galaxia.
Sonaban los alegres cascabeles
mientras él cabalgaba a Camelot:
y de su heráldica trena colgaba
un potente clarín todo de plata;
tintineaba, al trote, su armadura
muy cerca de Shalott.

Bajo el azul del cielo despejado
su silla tan lujosa refulgía
el yelmo y la alta pluma sobre el yelmo
como una sola llama ardían juntos
mientras él cabalgaba a Camelot.
Tal sucede en la noche purpúrea
bajo constelaciones luminosas,
un barbado meteoro se aproxima
a la quieta Shalott.

Su clara frente al sol resplandecía,
montado en su corcel de hermosos cascos;
pendían de debajo de su yelmo
sus bucles que eran negros cual tizones
mientras él cabalgaba a Camelot.
Al pasar por la orilla y junto al río
brillaba en el espejo de cristal.
«Tiroliro», por la margen del río
cantaba Lanzarote.

Ella dejó el paño, dejó el telar,
a través de la estancia dio tres pasos,
vio que su lirio de agua florecía,
contempló el yelmo y contempló la pluma,
dirigió su mirada a Camelot.
Salió volando el hilo por los aires,
de lado a lado se quebró el espejo.
«Es ésta ya la maldición», gritó
la Dama de Shalott.


IV

Al soplo huracanado del levante,
los bosques sin color languidecían;
las aguas lamentábanse en la orilla;
con un cielo plomizo y bajo, estaba
lloviendo en Camelot la de las torres.
Ella descendió y encontró una barca
bajo un sauce flotando entre las aguas,
y en torno de la proa dejó escrito
La Dama de Shalott.

Y a través de la niebla, río abajo,
cual temerario vidente en un trance
que ve todos sus propios infortunios,
vidriada la expresión de su semblante,
dirigió su mirada a Camelot.
Y luego, a la caída de la tarde,
retiró la cadena y se tendió;
muy lejos la arrastró el ancho caudal,
la Dama de Shalott.

Echada, toda de un níveo blanco
que flotaba a los lados libremente
—leves hojas cayendo sobre ella—,
a través de los ruidos de la noche
fue deslizándose hasta Camelot.
Y en tanto que la barca serpeaba
entre cerros de sauces y sembrados,
cantar la oyeron su canción postrera,
la Dama de Shalott.

Oyeron un himno doliente y sacro
cantado en alto, cantado quedamente,
hasta que se heló su sangre despacio
y sus ojos se nublaron del todo
vueltos a Camelot la de las torres.
Cuando llegaba ya con la corriente
a la primera casa junto al agua,
cantando su canción, ella murió,
la Dama de Shalott.

Por debajo de torres y balcones,
junto a muros de calles y jardines,
su forma resplandeciente flotaba,
su mortal palidez entre las casas,
ya silenciosamente en Camelot.
Viniendo de los muelles se acercaron
caballero y burgués, señor y dama,
y su nombre leyeron en la proa,
La Dama de Shalott.

¿Quién es ésta? ¿Y qué es lo que hace aquí?
Y en el cercano palacio encendido
se extinguió la alegría cortesana,
y llenos de temor se santiguaron
en Camelot los caballeros todos.
Pero quedó pensativo Lanzarote;
luego dijo: «Tiene un hermoso rostro;
que Dios se apiade de ella, en su clemencia,
la Dama de Shalott».

Fuente: Alfred TENNYSON, La Dama de Shalott y otros poemas, edición, traducción e introducción de Antonio Rivero Taravillo, Valencia: Pre-textos, 2002.
http://www.saltana.org/2/docar/0230.htm

John William Waterhouse
http://www.jwwaterhouse.net/

viernes, 12 de diciembre de 2008

Lágrimas de Lluvia.


Foto: Sugarglider (Dehesa de Somosierra, 8/12/08)

Alguien vino a esconderse en la cochera...


(c) Foto: Noe Iglesias

Y et voila!:



(Pincha en la imagen)

lunes, 27 de octubre de 2008

Skelling. Loreena McKennitt.



O light the candle, John
The daylight has almost gone
The birds have sung their last
The bells call all to mass


Sit here by my side
For the night is very long
There's something I must tell
Before I pass along

I joined the brotherhood My books were all to me
I scribed the words of God
And much of history

Many a year was I
Perched out upon the sea
The waves would wash my tears,
The wind, my memory

I'd hear the ocean breathe
Exhale upon the shore
I knew the tempest's blood
Its wrath I would endure

And so the years went by
Within my rocky cell
With only a mouse or bird
My friend; I loved them well

And so it came to pass
I'd come here to Romani
And many a year it took
Till I arrived here with thee

On dusty roads I walked
And over mountains high
Through rivers running deep
Beneath the endless sky

Beneath these jasmine flowers
Amidst these cypress trees
I give you now my books
And all their mysteries

Now take the hourglass
And turn it on its head
For when the sands are still
'Tis then you'll find me dead

O light the candle, John
The daylight is almost gone
The birds have sung their last
The bells call all to mass

sábado, 26 de julio de 2008

Altan: Blackwaterside.



One evening fair to take the air
Down by Blackwaterside
'Twas a-gazing all around me
That the Irish lad I spied

All through the far part of the night
We did lie in sport and play
When this young man arose and gathered his clothes
Saying, "Fare thee well today

"That's not the promise that you gave to me
When you lay on my breast
You could make me believe with your lying words
That the sun rose in the west

Go home, go home to your father's garden
Go home and weep your fill
And think on your own misfortune
You brought on with your want and will

For there's not a girl in this whole wide world
As easily led as I
And when fishes can fly and the seas run dry
It is then that you'll marry I

It is then that you'll marry I